Santuario de la Quar, Berguedà

 

El santuario de la Quar se encuentra enriscado a 1069 m, el sector nororiental del término, arriba de una mole rocosa, en un plano rodeado por un risco vertical que alcanza más de 100 m, sobre el cuello de Jovell, desde donde domina una magnífica panorámica sobre el valle de Merlès, el Berguedà y las cimas pirenaicas.

Corresponde a la antigua parroquia de Santa María de la Quar, mencionada ya el 839 en el acta de consagración de la catedral de Urgell con el nombre de Isla Corre (probable latinización de Lakorr, variante sufixal del euskera Lakarra "montón de grava", que debe referirse al peñasco donde se alza).

A partir del 840 hubo un retroceso en el poblamiento de toda la comarca que motivó una fuerte desorganización política y religiosa, y la parroquia posiblemente fue abandonada. Con la reanudación de Wifredo el Velloso, a partir del 879, se establecieron en el territorio un serie de agricultores que pasaron a estar bajo la jurisdicción del representante del conde, el vicario del vecino castillo de la Portella.

Fue entonces que la iglesia fue reedificada y consagrada por el obispo Nantigís el día 1 de diciembre de 899. Una mala lectura del acta de consagración ("Consecrating ídolos para venir a la Iglesia" con ", que llegó a la iglesia con los consagrar", error rectificado por Cebrià Baraut) había dado pie a una serie de interpretaciones sobre supuestos altares de ídolos paganos o sobre una posible profanación de la iglesia por parte de los musulmanes, hoy día sin ningún fundamento.

El territorio asignado a la parroquia iba desde la riera de Merlès, el río de Borredà, hasta la sierra del Mascaró, al Montsent, y los Cuadros (topónimo no identificable), y seguramente comprendía los territorios actuales de la Portella y de San Mauricio.