Gisclareny

 

Aunque cueste creer, en Gisclareny llegaron a haber 300 casas habitadas. También hay noticias de cuatro castillos, seis puentes y una quincena de iglesias románicas, Molins sis, dos aserraderos, cuatro hostales, una fragua, una teuleria… y sus habitantes podían descansar eternamente en uno de los seis cementerios. Dentro de su término arrancan los dos principales caminos históricos que conectaban el Berguedà y la Cerdanya: el camino de los Encachados, por el cuello de Pendís, y el camino real del Coll de Jou. Desgraciadamente, el siglo XX marcó un declive tan grande que sólo permanecieron habitadas cuatro o cinco casas. Gisclareny es formado por vecindarios y masías, un pueblo sin "pueblo". El relieve extraordinariamente montañoso y quebrado del Alt Berguedà no ha favorecido nunca que se formaran grandes núcleos urbanos. El clima es riguroso y las llanuras fértiles son muy escasas. Este es un país más por los rebaños que por la azada.