Fiesta del Segar i el Batre 12/07/15 AVIÀ

 
Cada segundo domingo de julio un grupo de segadores de Avià (el Berguedà) celebra una fiesta que tiene como objetivo rendir homenaje a la figura del campesino rememorando el quehacer tradicional de los trabajos en el campo.

La Fiesta de la Siega y la Trilla de Avià se celebra en la explanada que hay cerca de Santa María de Avià, una iglesia románica del siglo XII situada en 1 km del casco urbano. Organizada por la Colla de Segadores, en col·ración con el Ateneo y el Ayuntamiento de Avià, la fiesta se celebra con un programa de actos protagonizado por las demostraciones prácticas de los trabajos de segar y trillar, tal y como se hacían antiguamente, con animales y las herramientas que se empleaban para realizar las tareas en el campo.

La fiesta nació en 1989 por iniciativa de un perito agrícola neorural. a los principios, la fiesta duraba tres días (el primer es feia la sega, el segundo el garbejar y el tercero el batir), pero esta estructura tanto alargada hizo que se desluce la asistencia a muchos de los actos, así que en la actualidad sólo dura un día.

Por la mañana, después de la misa, comienzan las demostraciones de oficios tradicionales. Primero le toca al segar y después del desayuno típico de payés (judía, botifarra, tocino, etcétera) se continúa con garbejar y la batida. Por la tarde la fiesta continúa con concierto de música al aire libre y baile redondo.

La fiesta cuenta con la participación de un grupo venido de Centelles que hacen un pajar al estilo tradicional y con diversas actividades complementarias, como la feria de artesanos, el encuentro de encajeras y la degustación del pastel del segador.

La fiesta se celebra durante el periodo natural de realización de las tareas de la siega y la trilla, que va desde San Juan hasta finales de julio. D’alguna manera, esta celebración ha sustituido de una forma renovada las antiguas fiestas campesinas que tenían lugar de forma espontánea en las casas particulares una vez había terminado el proceso del batir y que constituían una verdadera expresión de alegría por haber finalizado la cosecha.